Plastiks: Tecnología digital al servicio de la economía verde

Foto: Daniel y Lisa durante una limpieza en la playa de Sitges. Foto cortesía de Plastiks.

El reloj marca las 15:20 cuando Daniel y Lisa salen de Barcelona hacia Terras Altas, en Tarragona, España. Es viernes, el cansancio se nota después de una intensa semana de trabajo, pero aun así ambos están ansiosos ver lo que va a pasar los dos próximos días en las formaciones del Ecologyhub Ebre. Durante dos horas y media, Daniel parece cómodo conduciendo y charlando con Lisa, en el asiento del copiloto. En su regazo está su gato, que les acompaña cada fin de semana que viajan.

Daniel cuenta que decidieron poner en marcha Plastiks hace aproximadamente un año y desde entonces se ha dedicado a tiempo completo a su negocio. A diferencia de otros emprendedores, él decidió arriesgarlo todo y destaca la idea de que para que algo funcione bien es necesario dedicarse a ello al 100%. Lisa trabaja a tiempo completo en el proyecto y estudia nutrición a distancia en su tiempo libre.

Con la intención de convertirse en una empresa consolidada, a pesar de la carga de trabajo, ambos deciden invertir su tiempo en el programa para volver a centrarse en los objetivos que les han traído hasta aquí.

Presentación de Plastiks en Celo Connect. Foto cortesía de Plastiks.

El camino hacia la economía circular

El reto de este siglo es cambiar un modelo económico y productivo que evidentemente está conduciendo a la escasez de materias primas, a la crisis climática y social. Según la ONU, si se continúa con este modelo económico se necesitarán tres planetas en 2050, con una población mundial estimada equivalente a 9.600 millones de personas.

En este sentido, el modelo de economía circular propone un marco de soluciones basado en tres pilares 1) reducir el consumo de materiales y productos, 2) reutilizar lo que consumimos aumentando el ciclo de vida de los productos y, por último, reciclar los residuos para reutilizar los materiales.

Las cifras de la ONU estiman que una reducción de la producción y el consumo de plástico puede evitar un tercio de la generación de residuos plásticos para 2040. Al mismo tiempo, expertos de la Fundación Ellen Mac

rthur afirman que «la economía circular propone un modelo que conduce al crecimiento y al empleo sin comprometer el medio ambiente».

Este compromiso estratégico crea un terreno fértil para la creación de nuevos puestos de trabajo y oportunidades para mejorar las condiciones materiales de vida de las comunidades vulnerables. El Plan de Acción de la UE estima que la aplicación de medidas exigentes en torno a la Economía Circular podría crear 700.000 nuevos puestos de trabajo de aquí a 2030, principalmente en el sur global.

El mejor envase de plástico es el que no se consume. Pero ¿qué hacemos con el plástico que está en el mercado?

Las cifras publicadas por la ONU muestran que «sólo se ha reciclado el 9 % de todos los residuos de plástico producidos a lo largo de la historia». Los residuos que no se reciclan se incineran, aproximadamente un 12%, mientras que el 79% restante se vierte en vertederos abiertos o en el mar. Teniendo en cuenta que una botella de plástico tarda 500 años en descomponerse y que cada año llega al océano el equivalente de hasta 1.200 veces el peso de la Torre Eiffel, es imprescindible actuar para recuperar el plástico que ahora se encuentra en ríos, playas y mares.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirma que más del 90% de la contaminación por plásticos en los océanos procede sólo de diez grandes ríos, repartidos por África y Asia. Estas alarmantes cifras suponen también grandes oportunidades para muchas familias que actúan para limpiar sus territorios y mejorar la vida de sus comunidades. Esto repercute directamente en la mejora de la calidad del aire que respiran, la recuperación de la biodiversidad y la reapropiación del territorio para sus familias.

Plastiks trabaja con las comunidades directamente afectadas por los residuos plásticos. Su labor se centra en conectar proyectos de recuperación de base con empresas de todo el mundo. Tras un proceso de validación, las empresas apoyan la financiación de la recuperación de una determinada cantidad de plástico.

La Red Global de Innovación del Plástico tiene como una de sus principales líneas de actuación la búsqueda de soluciones innovadoras para promover la transparencia de los datos y permitir la trazabilidad del ciclo de recuperación del plástico. La propuesta de Plastiks aporta valor en este sentido, con la verificación por kilogramo de plástico recogido y procesado, a la vez que contribuye a la financiación de la eliminación de residuos plásticos.

Team building del equipo de Plastiks. Foto cortesía de Plastiks.

Actualmente Plastiks ha llegado a 12 países con altos niveles de contaminación, contribuyendo al crecimiento de 20 empresas de recuperación y logrando validar 1.182 toneladas de plástico procesado en tan sólo un año. Con la financiación que han conseguido recientemente, el objetivo de Plastiks es recuperar 11.000 toneladas para 2023.

Con el programa Ecologyhub Ebre, Daniel y Lisa esperan encontrar herramientas para alcanzar sus objetivos. Utilizando la tecnología blockchain y NFT (Non Fungible Token), Plastiks es una de las startups pioneras en la digitalización de la sostenibilidad, lo que les da un gran potencial de crecimiento. Sin embargo, aún tienen retos que superar: la brecha digital sigue siendo una barrera para concienciar y comunicar las ventajas que proyectos como Plastiks aportan a la transición ecosocial.

Agostina Zanuso
Agostina Zanuso
Agostina es Responsable Administrativa. Actualmente cursa el Máster en Políticas Sociales y Acción Comunitaria en la Universidad Autónoma de Barcelona.